Desde que en 2009 saliera el primer programa de Sálvame diario, han sucedido multitud de cosas y cambios en el plató del ya mítico programa vespertino, pero sin duda hay algo que se ha mantenido como una constante, pues Jorge Javier Vázquez sigue siendo quién toma las decisiones más importantes del espacio.

Debido a que Vázquez ha conseguido lograrse una gran reputación como conductor de realitys y programas, el actor de teatro catalán ha ido cogiendo paulatinamente mayor peso, hasta llegar al punto de que es él quién escoge que colaboradores continúan o no en el formato.

La lista negra de Jorge Javier Vázquez

vazquez
Fuente: Telecinco

El propio barcelonés lo ha comentado en alguna ocasión, ya que tiende a favorecer a los compañeros con los que logra una afinidad relativamente buena, esto es, sus amigos; pero pobre de aquellos que le retan o tratan de hacerse notar por encima de su persona, pues son expulsados para siempre.

hernandez
Fuente: Telecinco

Este es el motivo por el cual, muchos de los tertulianos le hacen un poco la pelota, como es el caso de Rafa Mora, Hernández o Chelo, pues saben que no tienen tanto poder como para si tienen un enfrentamiento sobrevivir al mismo, por lo que se han convertido en sus palmeros.

nizar
Fuente: Mediaset

Todo lo contrario ha sucedido con otros personajes muy conocidos como Aída Nízar, quien se marchó por las constantes discusiones que tenía en directo con Jorge; o con, Rosa Benito, que harta de tener que ceder a sus peticiones le plantó cara por reírse de sus dramas familiares y jamás regresó a su puesto.

bollo
Fuente: Semana

Cosa parecida les sucedió a Raquel Bollo y Luis Rollán, que por no atender la pretensión de J.J. para que contasen todos los pormenores de su vida personal como si de un circo se tratase acabaran marchándose voluntariamente del programa.

jaime peñafiel
Fuente: Telecinco

El caso más misterioso es el de la partida de Jaime Peñafiel, pues aunque no se ha desvelado nunca el por qué verdadera de su repentina jubilación, muchos apuntan a que es porque Vázquez no quería seguir hablando de los monarcas en la pantalla pequeña.