Pedro Sánchez será el primer presidente del Gobierno en la historia de España en participar en una cumbre europea que incluya también a Kosovo.

España es uno de los cinco Estados miembros de la UE, junto con Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia, que no reconocen a Kosovo como un estado independiente.

Para España, esto se debe a la cuestión de la independencia de Cataluña, ya que el gobierno teme que ejemplos como el de Kosovo (que no ha recibido luz verde de Belgrado) puedan sentar un precedente peligroso para la unidad española.

La posición de España siempre ha sido la misma, a saber, que si Belgrado y Prístina llegan a un acuerdo unilateral sobre un Kosovo independiente, entonces Madrid reconocerá su independencia, pero hasta ahora esto no ha sucedido, con Serbia todavía reclamando el territorio como propio.

En una cumbre anterior celebrada hace dos años en Bulgaria, el ex presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se negó a asistir ya que su silla quedó vacía.

Pero ahora, debido a la crisis del coronavirus, la cumbre se celebrará por videoconferencia y Pedro Sánchez ha accedido a asistir bajo ciertas condiciones.

No se utilizará la bandera de Kosovo ni ningún otro término oficial, con lo que se avanza simbólicamente, irónicamente, sin ningún símbolo.

Ningún líder tendrá su bandera en la parte de atrás de su oficina, y cuando se les invite a hablar, dirán su nombre pero no su título o el país que representan.