Al igual que le ocurre al común de los mortales, nuestros famosos también sufren los vaivenes de la vida, y al estar en la esfera pública, el mundo entero es testigo de ello.

Así por ejemplo, Bustamante fue perseguido por sus cambios de peso, y es que no todo el mundo tiene el cuerpo adonis sin trabajarlo, y claramente el estrés de compaginar giras por el país y la vida personal, no lo hace siempre posible.

Fuente:
Informalia – elEconomista.es

Ahora quien ha hecho saltar las alarmas por su aspecto demacrado es Orozco. Hace no mucho, él mismo dio a conocer que su vida personal estaba siendo difícil tras la muerte de su ex pareja y madre de su pequeño. Cuando parecía estar recuperándose anímicamente, sufría otro golpe con el fallecimiento de su productor de discos.

Tras ello, tuvo que ver la situación con perspectiva, armarse de valor y seguir luchando por mantenerse a flote en todos los aspectos. En abril relató para una entrevista que había sido duro remendarse así mismo, fueron momentos extremadamente dolorosos, pero había logrado recomponerse apoyándose en los suyos.

Narró cómo incluso tanto sufrimiento le causó dolencias en el cuerpo, cambios de humor y no se sentía con fueras para seguir con los conciertos, teniendo que postergarlos. Incluso, padeció una infección pulmonar que le impidió continuar con su trabajo el pasado invierno.

Ahora, más recuperado, Antonio ha querido sacar nuevo disco, lleno de vitalidad y fuerza para poder afrontar los tiempos que se avecinan. Esta nueva etapa le apasiona como se puede ver por sus redes sociales, aunque sus seguidores más fieles le siguen pidiendo prudencia pues se le ve alicaído y deteriorado aún.