A medida que la nueva pandemia de coronavirus lleva al cierre de empresas en todo el mundo y al cierre de países, las perturbaciones amenazan con cortar las cadenas de suministro y aumentar la inseguridad alimentaria.

“Las estanterías de los supermercados seguirán estando bien surtidas por el momento”, dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un informe publicado a finales del mes pasado. “Pero una crisis pandémica prolongada podría ejercer rápidamente presión sobre las cadenas de suministro de alimentos, una compleja red de interacciones en la que participan los agricultores, los insumos agrícolas, los procesadores, la venta por correo, los minoristas y otros.

Pero el problema no es la escasez de alimentos, al menos no todavía. Son las drásticas medidas que el mundo está tomando en respuesta al virus.

Los cierres de fronteras, las restricciones a la circulación y las perturbaciones en el transporte marítimo y aéreo han dificultado la continuación de la producción de alimentos y el transporte internacional de mercancías, exponiendo a los países con pocas fuentes alternativas de alimentos a un alto riesgo.

Las líneas aéreas han dejado miles de aviones en tierra y los puertos han cerrado sus puertas, dejando contenedores de alimentos, medicinas y otros productos en la pista y en las zonas de espera, dijo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo el 25 de marzo.

La creciente inestabilidad del suministro de alimentos en el mundo afectará más a los ciudadanos más pobres, advirtió el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) de las Naciones Unidas en un documento publicado el mes pasado.

Incluso las empresas y organizaciones privadas han pedido una acción inmediata para hacer frente al inminente desastre alimentario.
“Los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y las organizaciones internacionales deben actuar con urgencia y de forma coordinada para evitar que la pandemia de COVID se convierta en una crisis alimentaria y humanitaria mundial”, decía una carta abierta de científicos, políticos y empresas como Nestlé y Unilever a los líderes mundiales.

Los avances tecnológicos de China han suavizado el golpe

China se vio más afectada por el virus en enero y febrero, cuando se notificaron miles de nuevos casos diariamente.
El país impuso cierres, suspendió los viajes interprovinciales y ordenó a los residentes que se quedaran en sus casas, interrumpiendo las operaciones en prácticamente todos los sectores.

“En China, las limitaciones logísticas y la escasez de mano de obra han provocado pérdidas de hortalizas frescas, un acceso limitado a los piensos y una reducción de la capacidad de los mataderos”, señala la FAO en su informe.

China se enfrenta ya a una grave escasez de alimentos; los historiadores estiman que decenas de millones de personas murieron de hambre durante una hambruna causada por una campaña económica conocida como el “Gran Salto Adelante” de 1958 a 1962.

Pero la China moderna es un país muy diferente, con nuevas tecnologías y nueva prosperidad, y ha estado luchando por mejorar su seguridad alimentaria durante años, gastando decenas de miles de millones de dólares para comprar grandes empresas de semillas en la última década.

Estos esfuerzos parecen haber suavizado el golpe a la industria alimentaria esta vez. El gobierno federal ha distribuido 20 millones de dólares en subsidios para revitalizar la agricultura y ha invertido en tecnología, incluyendo aviones teledirigidos agrícolas y vehículos no tripulados que podrían mantener las cadenas de suministro en movimiento sin contacto humano, según el informe de la FAO.

Cuando la gente iba a trabajar a los campos, usaba máscaras y equipo de protección proporcionados por el gobierno y recibía desinfectantes de las autoridades locales, dijo la agencia de noticias Xinhua.

Incluso el mercado de comercio electrónico dominante en el país intervino; los cierres provinciales y las restricciones de movimiento obstaculizaron la exportación y el transporte de mercancías, por lo que el gigante del comercio electrónico Alibaba creó un fondo para ayudar a los agricultores a encontrar mercados para sus mercancías no vendidas.