Desde bien pequeña Andrea Janeiro supo lo que era sentirse perseguida por los reporteros y cada paso que diera en su vida fuese objeto de una portada, pues el hecho de que sus padres famosos estuvieran de actualidad discutiendo ante los medios provocaba cierto interés adicional en ella.

En consecuencia, la joven tuvo claro que quería apartarse cuanto antes de ese entorno, que no así de su familia, y que para lograrlo debía poner remedio a ciertas situaciones, o si no le sería imposible llevar una vida normal alejada de las televisiones.

El futuro de Andrea Janeiro descubierto

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Fuente: Lecturas

Esto fue lo que provocó que, desde que cumplió 18 años decidiera mudarse a Reino Unido a estudiar para ser técnica de sonido, y que mandase un comunicado a través de un despacho de abogados para que se respetase su decisión de no ser un rostro conocido.

En Londres Andreíta ha conseguido formar un grupo de amistades fijas del entorno de la residencia dónde vive y llevar una vida alejada de todas esas preocupaciones, por lo que algunas voces llegaron a cerciorar que se planteaba no regresar a España a vivir.

Sin embargo sus planes parecen haber dado un giro brusco, pues en el mes de marzo quiso estar junto a Belén por el riesgo que corría la mediática por su diabetes con el covid 19, así que cogió un petate con lo imprescindible y vino de forma temporal a Paracuellos para estar todos reunidos.

Los meses han pasado, y como la cosa no ha mejorado, la hija de Jesulín de Ubrique ha preferido no volver a Birmingham de momento, así que ha mandado traer todas sus pertenencias desde allí en cuanto se pueda y seguir cursando la modalidad on line de su carrera.

La hijastra de Miguel Marcos lo tiene claro, ante estas situaciones de incertidumbre y miedo como la actual por el coronavirus, lo mejor es estar cerca de tu núcleo familiar, por lo que han acomodado su antigua habitación en casa de los Esteban Marcos, lo que supone un gran cambio pues la casa de casi 300 metros está tasada en casi 1.000.000 € y cuenta con todas las comodidades imaginables, situación bien distinta a dónde residía con anterioridad.