Tras unos meses algo desaparecida del mundo televisivo, la ganadora de GH Adara Molinero decidía compartir a través de sus redes sociales una especie de actualización de su vida personal, por lo que no podía evitar tratar ciertos temas, y además ha querido compartir con sus followers ciertas cosas que hasta el momento había mantenido en la privacidad.

La joven madre de 27 años, reconoció que hace unos meses atrás, no estaba del todo a gusto con cómo quedó su cara tras descuidarla por el ajetreo laboral y el de cuidar a un bebé de poco más de un año, así que decidió invertir parte de sus ganancias económicas en modificarse los defectillos que tanto le molestaban, aunque el resultado terminó siendo un desastre y causándole mayores inseguridades.

Adara Molinero y los diversos problemas de salud que ha acumulado en unos meses

Adara Molinero
Fuente: Mediaset

Así mismo, como durante un tiempo estuvo usando el método de lactancia materna, su busto quedó trastocado, pues ya no se sentía cómoda con cómo se veían sus senos, por lo que también quiso efectuarse una operación para que se vieran firmes como antaño.

Pese a la ilusión que la hija de Elena Rodríguez tenía puesta en esta intervención, la ex pareja de Gianmarco ha reconocido que, sigue sin estar totalmente contenta, pues aunque con las prótesis mamarias sí que ha conseguido ganar forma y robustez, ella misma ha confesado que:

Ahora me siento un globo, estoy enorme, no me gusta cómo he quedado. No se lo recomiendo a mis seguidores para nada, por que es doloroso ver cómo no están como tú te imaginas.

Para finalizar, Adara narraba cómo tras hacerle unas pruebas supieron de dónde provenían los constantes dolores lumbares que sufre desde hace años, pues comentaba lo siguiente:

Sufro de escoliosis, lo que supone tener parte de la columna en forma de ese, es muy doloroso os lo aseguro. He dado con un fisioterapeuta super bueno, por lo que os dejo su nombre por si os hiciera falta, a mi me ha recomendado sesiones de masajes con una estricta rutina de ejercicios lumbares para fortalecimiento de la zona, y de momento estoy muy contenta y noto las mejorías.

Por lo visto, la pobre Molinero no gana para disgustos con su cuerpo, pues no ha conseguido recuperarse de una y ya está metida en otro berenjenal, pero seguro que con su fortaleza mental consigue superar este bache que la vida le ha puesto.