Un acuerdo entre la Unión Europea y Canadá permite que lleguen a tu mesa alimentos que antes eran perseguidos y multados.

El Gobierno del PP y la UE permiten que lleguen a nuestra mesa alimentos que estaban prohibidos

El CETA es el Acuerdo Económico y de Comercio que la Unión Europea cerró con Canadá, un tratado de libre comercio destinado a facilitar los intercambios económicos entre las grandes potencias. Contiene centenares de medidas acordadas entre la UE y Canadá para eliminar barreras entre ambos y sorprenden particularmente las nuevas normas de protección alimenticia que entraron en vigor el mes pasado en Europa.

 

Francia y Bélgica ya han mostrado su recelo y han encargado estudios propios y desde los colectivos ecologistas no dejan de alertar a la población sin que nada ni nadie pueda detener lo ya firmado.

 

Muchos alimentos que antes estaban prohibidos en la Unión Europea, ahora están disponibles en tu mesa. El principal miedo está muy definido: los estándares de control y calidad de los alimentos que vienen de Canadá son mucho más bajos que en Europa. Así, lo que antes no se podía comercializar porque según la ley era dañino, ahora se permite.

 

Estos son 5 de los alimentos prohibidos que ahora son legales:

 

1. CARNE DE POLLO CON CLORO

En Canadá no hay ningún problema si la carne de vaca o de pollo se lava y se procesa con agua clorada. Algo terminantemente prohibido en Europa hasta el mes pasado. Se sabe más bien poco de sus efectos en la salud, pero lo más importante aquí para los políticos es que habrá precios más bajos gracias a una mayor industrialización de las granjas. El consumidor comprará carne más barata pero de menor calidad y con un posible nuevo ingrediente añadido en el proceso de producción: el cloro.

 

2. CARNE DE CERDO CON HORMONAS DE CRECIMIENTO

La ractopamina es un fármaco que estimula el crecimiento y que está prohibido en 160 países, incluidos todos los de la Unión Europea. En Canadá está permitido para uso veterinario y se inyecta al ganado bovino, cerdos y pavos. Este estimulante se inyecta a los animales justo antes del sacrificio, pero permanecen residuos en el alimento final que se pone a la venta en los supermercados.

 

3. MAÍZ MODIFICADO GENÉTICAMENTE

La UE permitía solo el 0,1% de material modificado genéticamente en alimentos de consumo humano, pero Canadá es uno de los tres grandes productores de alimento transgénico del mundo. Lo que antes era etiquetaje obligatorio para cualquier alimento de la Unión Europea ahora no lo será por ser un requisito voluntario en Canadá. Vía libre pues para que el maíz, la soja y la remolacha modificados genéticamente lleguen a los estantes de los supermercados.

 

4. SNACKS CON COLORANTES

La regulación alimentaria canadiense permite que los fabricantes puedan etiquetar alimentos simplemente con el aviso de “colorantes”. Muchos de ellos no están permitidos en la UE, pero a partir de la firma del acuerdo podremos encontrar el Fast Green FCF, el Citrus Red 2, 18 Allura Red, Ponceau SX, Brilliant Blue FCF, indigotina y tartrazina.

 

5. SALMÓN CLONADO

El salmón fue el primer animal genéticamente modificado aprobado en Canadá para consumo humano. Las empresas que lo producen en Canadá no están obligadas a etiquetarlo una vez llega al supermercado. Así que es imposible que el consumidor pueda diferenciar el salmón salvaje del de piscifactoría o del modificado genéticamente. Antes se pagaba un 15% de tasas para entrar este salmón en Europa. Con el nuevo acuerdo CETA, la tasa se ha eliminado.

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