Mª Dolores Amorós, la última ex directora general de la caja alicantina ha sido condenada a tres años de prisión por un delito societario continuado de falsedad contable

La exdirectiva de la CAM que se apuntó al paro después de fijarse una pensión vitalicia de 370.000 euros al año

El exdirector general Roberto López Abad, también condenado a tres años, cobró una indemnización de 3,8 millones de euros apenas unas semanas antes de que la entidad fuera intervenida

 

 

Este martes la Audiencia Nacional daba a conocer la sentencia que condena por delitos societarios continuados de falsedad contable y falsedad en la información a los inversores a penas de entre dos años y nueve meses y cuatro años de cárcel a cuatro exdirectivos de la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), responsables del saqueo de la entidad. El tribunal ha absuelto a los otros cuatro acusados, Modesto Crespo, Vicente Soriano, Juan Luis Sabater y Salvador Ochoa.

 

Los exdirectores generales Roberto López Abad y María Dolores Amorós han sido condenados a tres años de prisión a cada uno, el exdirector general de Planificación y Control Teófilo Sogorb a cuatro años y el exdirector general de Inversiones y Riesgos Francisco José García a dos años, nueve meses y un día.

 

María Dolores Amorós, que era la mano derecha de Roberto López Abad, fue la última directora general de CAM, entró a trabajar en la entidad en 1982 con apenas 20 años. En noviembre de 2010 asumió la dirección general relevando a López Abad, de quien fue su adjunta desde 2001. En el verano de 2011 la CAM fue intervenida por el Banco de España. En agosto de 2011 los interventores del FROB la suspendieron de empleo y en septiembre, la despidieron al constatar irregularidades en su gestión en forma de "contabilidad creativa" y al entender que utilizó su cargo en beneficio propio.

 

Amorós, era conocida por su meteórico ascenso como “la maga de los números” por su habilidad para cuadrar las cuentas, como directora general se fijó un salario anual de 593.040 euros y pactó con el expresidente de la CAM, Modesto Crespo, una pensión anual vitalicia de más de 30.000 euros mensuales -370.000 euros al año-. En octubre de 2011 se apuntó al paro para tener derecho a una prestación por desempleo de unos 1.400 euros al mes.

 

En cuanto al mentor de Amorós y su antecesor en el cargo, Roberto López Abad (Alcoy, 1955), éste llegó a la dirección general de la CAM en 2001 con el beneplácito del entonces presidente de la Generalitat Eduardo Zaplana y abandonó la caja definitivamente apenas unas semanas antes de la intervención del Banco de España. López Abad se embolsó una indemnización de 3,8 millones de euros y se fijó una pensión vitalicia de 345.000 euros anuales -ligeramente inferior a la de Amorós-.

 

Según los datos del Tribunal de Cuentas, el Banco de España ha inyectado en el rescate de la CAM unos 11.000 millones de euros. La caja alicantina fue saneada y posteriormente vendida al irrisorio precio de un euro al Banco de Sabadell.

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