Meterse en un quirófano entraña muchos riesgos y si no, que se lo digan a Neven Ciganovic. Este hombre croata de 40 años tiene una obsesión: la cirugía estética. Sí, nuestro querido Neven tiene más operaciones encima que Cher, y hay que reconocer que viendo su cara, todos diríamos que aparenta unos 20 años menos de los que realmente tiene aunque no resulta nada atractivo.

A Neven se le ha ido la cosa de las manos. Y tanto. En su afán de esculpir su cara como si de una gárgola se tratase, el protagonista de nuestra historia viajó hasta Irán para hacerse una rinoplastia y... terminó con una erección de por vida.

Debido a la operación tiene una dolencia que  se llama priapismo y se basa, básicamente, en tener el pene en posición de ataque demasiado tiempo. Tanto que, finalmente, la cosa duele y duele mucho.

En medio del drama que está sufriendo este joven, Neven ha querido pronunciarse a los medios: "me dieron anestesia general y reaccioné mal". Y tanto.

Ahora, nuestro protagonista sufre dolores contínuos en la zona, y es que el trastorno que padece provoca que siempre se encuentre en plena erección aunque el deseo sexual, precisamente, no acompañe.

El priapismo es un trastorno en el que la sangre llega a los cuerpos cavernosos del pene, pero no retorna. Es decir, que duele.
Un adicto a la cirugía termina con una erección crónica tras operarse la nariz
Regresar al inicio