Urdangarín es libre porque la Justicia ha mirado para otro lado y se ha reído de todos los españoles; recordemos a jueces, abogados y procuradores, cobráis un sueldo público que  nuestro trabajito nos cuesta, dinero de todos los españoles que nos sentimos indignados, cabreados y agotados viendo cómo la justicia no es igual para todos ni mucho menos.

¿Qué pasa cuando la Justicia beneficia al delincuente? Pues que el delincuente se siente amparado y con derecho a poner condiciones y pedir lo que le salga del nabo, como en este caso en el que Iñaki Urdangarín asegura ser inocente y pide ser absuelto.Iñaki Urdangarín asegura que la Justicia se ha equivocado y pide ser absuelto al ser inocente.

Iñaki Urdangarín quiere librarse para siempre de la cárcel (no vaya que aparezca un juez imparcial que se lo haga pasar mal de verdad)  y es por ello por lo que ha pedido al Tribunal Supremo ser absuelto por su implicación en el caso Nóos, asegurando que simplemente fue un “amigable componedor”, un “mediador sin conocimientos en Derecho Administrativo”.

El marido de la Infanta Cristina, condenado a seis años y tres meses de cárcel por los delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación, fraude a la Administración, tráfico de influencias y dos delitos fiscales, quiere que se le revoque al completo la sentencia dictada en primera instancia. Pero si no hubiera sido condenado estaría igual, en libertad y en Suiza, vamos, que la condena en su caso es simbólica.

En su recurso, Urdangarín afirma que la condena está llena de “fundamentaciones ilógicas, absurdas y que carecen de la solidez y razonabilidad legalmente necesarias”.

Cuando la Justicia no es justa los delincuentes se sienten con el derecho de pedir la absolución y reirse del pueblo
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