Lo más terrible de la experiencia es que durante el parto escuché al anestesista decir “sois unos inútiles. Es la tercera vez que os pasa”.

Animamos a la familia a denunciar en un Juzgado porque el hecho es grave y no pueden seguir ocurriendo cosas así. 

La familia ha denunciado al Hospital como consecuencia de las lesiones sufridas durante el parto.

Lo que tenía que ser un motivo de alegría y felicidad, el nacimiento de un hijo, ha venido acompañado de un calvario para Xenia López y toda su familia.
Y es que, cuando Xenia llegaba desde su domicilio en Aguadulce hasta el Hospital de Poniente tras romper aguas en la madrugada de pasado 23 de junio, no se podía imaginar todo lo que le vendría después, una cesárea con quemaduras de tercer y segundo grado en el periné y en la zona lumbar, un traslado a Granada, muchos días de hospitalización y preguntas sin resolver.
No obstante, esas respuestas deberán llegar antes o después ya que tanto esta joven como su familia han interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional en la que relata “que en un momento dado, observa como saltan las típicas chispas cuando haces un fuego y  un fuerte olor a quemado”.
Asimismo, en el relato de los hechos prosigue diciendo que “en ese momento ve como el anestesista se aleja de su lado y se pone detrás de la sábana y levanta al bebé para que lo viera” y que, posteriormente, “nota como los presentes golpean a la denunciante para apagar las llamas”.

La paciente añade otro dato grave más en su denuncia ya que asegura haber escuchado decir al anestesista, justo a continuación, “sois unos inútiles. Es la tercera vez que os pasa”.


 

Por tanto, una dura situación la vivida por esta joven durante el parto y también la vivida por parte de los familiares ya que Antonio Gascón, abuelo paterno del bebé, explica que “después de dar a luz, no nos quieren decir absolutamente nada. Y luego que le han salido unos granillos y que cuando pase un tiempo saldría. Y que no se nos ocurra ni tocarla, ni mirarle los supuestos granillos que luego no eran granillos”.

De hecho, en la denuncia interpuesta se especifica que cuando vieron a la menor tenía gran parte de sus muslos, ingles y glúteos tapados con vendas.
Además, Antonio cuenta que “así nos tiramos tres días sin que nadie nos diera una explicación lógica. No aparece ningún responsable, ni cirujanos, ni nadie”.

Y ante la insistencia, el abuelo paterno del bebé cuenta que “nos daban una explicación que era que el niño venía muerto y que había que darle gracias a Dios y a ellos de que habían salvado al niño. Y el niño estaba perfectamente porque dos días antes ella había estado en su revisión y el niño estaba perfectamente”.
No obstante, según el informe médico, a lo que se apunta es al contacto entre el electrobisturí y un antiséptico alcohólico como el causante de estas quemaduras.
Aunque el poder contar con el informe tampoco ha sido fácil ya que Antonio asegura que “recibimos un informe a las tres semanas y porque tuvimos que llamar a la Policía Nacional para mediar y que nos dieran un informe porque se negaban a ello”.
Por todo ello, Antonio Gascón afirma que “lo que más nos indigna es que nadie haya dado la cara desde el primer momento y haya explicado lo que ha pasado”.
 Y, sobre todo, si insiste en algo la familia es en reclamarle al hospital “que vean el error que han tenido y que esto no vuelva a suceder”.

El Hospital de Poniente  argumenta que no  puede ofrecer información al respecto al encontrarse el caso con un trámite de denuncia, indicando lo siguiente: “Lamentamos las posibles molestias ocasionadas a la paciente producidas en el transcurso de una actuación encaminada a salvar la vida de su bebé. El centro se pone a disposición de la paciente y de la familia para transmitirles toda la información que consideren oportuna, tal y como se ha hecho desde el primer momento. De igual forma, se colaborará activamente con la autoridad judicial. Al tratarse de un caso actualmente en revisión por los tribunales, no podemos ofrecer más información”.
Así que tendrá que ser la justicia la que trate de dar luz a todo lo ocurrido en este caso que todavía tendrá bastante recorrido durante las próximas fechas.
Asimismo, la familia no descarta interponer más adelante una reclamación ante el SAS por todo lo ocurrido tras algo que debía ser tan feliz como el dar a luz a un hijo.

Hemos consultado con profesionales de otros hospitales y nos aseguran que en ningún caso se ocasionan quemaduras a la madre para salvar la vida de un bebé, las quemaduras son innecesarias e implican una negligencia grave.

Ingresa en el Poniente para dar a luz y sale con quemaduras de tercer grado
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