Tuvo que entregar su casa al banco en una dación en pago además de asumir una deuda de 10.000 euros y el Ayuntamiento le reclama 20.000 euros de plusvalía.

Fernando Monte. Copyrigth: Álvaro García

Fernando Monte. Copyrigth: Álvaro García

A sus 63 años, debería estar pensando en su retiro con la tranquilidad de 47 años cotizados a la Seguridad Social, pero Fernando Montes, lo último que tiene es tranquilidad y la estabilidad económica a la que todos aspiramos a su edad.

Hace dos años, fue desahuciado de la casa en la que llevaba viviendo 23 años como propietario. Al no poder hacer frente a la hipoteca que tenía con una entidad bancaria, esta le ofreció una dación en pago y saldar una deuda adicional de 10.000 euros mediante pagos mensuales de 100 euros al mes durante 10 años.

Para Montes fue una solución aceptable y firmó ante notario la venta de su piso al banco con una claúsula en la que se especificaba que la operación estaba exenta de abonar la plusvalía con el visto bueno del notario al párrafo que así lo indicaba "de conformidad con la Dirección General de Tributos, hace constar que la presente escritura está exenta del impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana".

Todo parecía estar bien hasta octubre de 2016 cuando Fernando Montes, recibió una carta del Ayuntamiento en la que le reclamaba el pago de 20.000 euros en concepto de plusvalía.

Montes está en paro desde 2017 y lleva meses presentando documentos para intentar pagar esa cantidad. El Ayuntamiento por su parte sostiene que la Agencia Tributaria de Madrid comunicó por carta a Montes en octubre de 2016 que lo que firmó ante notario con el banco, fue una compraventa sujeta a impuestos y añaden que el Tribunal Económico de Madrid le denegó la petición de suspensión en marzo de 2017.

"Lo único que me puede pasar es que me embarguen parte del paro, porque es lo único que tengo. No tengo posibilidades de nada y a veces me desespero porque uno piensa que cuando llega a cierta edad es para estar tranquilo, no luchando con todo esto". Montes presentó en el Ayuntamiento las escrituras en las que se estipulaba que no tenía que pagar la plusvalía al no obtener ningún beneficio con la operación, pero le siguen reclamando los 20.000 euros. "Mi indignación es sobre todo con este Ayuntamiento que supuestamente está en contra de los desahucios. Es indignante que ahora me cobren una plusvalía cuando me desahuciaron y no tengo para vivir".

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