Esta es la única conclusión posible después de un debate al que ninguno de los tres candidatos ha llevado ideas para el futuro del PSOE ni un discurso sólido que fortalezca a su militancia.

Pabo Iglesias. Líder de Podemos.

Pabo Iglesias. Líder de Podemos.

Opinión.

El esperado debate a las primarias para elegir secretario general del PSOE, prometía ser una catársis para el partido. En este debate los tres candidatos habían prometido darse a fondo a la militancia socialista, en cuerpo y alma para mostrar porqué deben auparlos hasta la secretaría general y después a la candidatura a presidente de Gobierno de España. Pero se ha quedado en un "bluf", los tres han dado muestras más bien de lo contrario, casi se podria decir que intentaban convencer a los militantes de que vayan buscando otra alternativa de izquierdas con más solidez y fuerza en el discurso e ideas.

Empezaremos con Patxi López, el único de los tres que ha realizado alguna tímida aportación de lo que ofrece si la militancia le da su voto. Ha hecho algunas aportaciones de futuro y ha aportado alguna idea, ninguna nueva ni nada que emocione a las bases o tenga el más mínimo interés para los ciudadanos. Vamos un Patxí López con muy poco carisma fuera del País Vasco y muy "plano" que le ha robado parte del discurso a Susana Díaz y ha querido erigirse en el "costurero" del PSOE para el día después de las elecciones a primarias, quizá preparándose para entrar en el equipo de la andaluza de la que ha hecho en varias ocasiones de fiel mamporrero durante el debate apoyándola en los ataques a Sánchez.

Sánchez, Sánchez, Sánchez..., lástima, otra ocasión perdida para quién ha perdido dos Elecciones Generales frente a un partido corrompido hasta la médula con un presidente mediocre y poco por no decir nada carismático al frente. Y con una contrincante enfrente que tiene en su haber el haber defenestrado mediante traición a un secretario general para entregar el Gobierno de la nación al principal enemigo, con lo que eso duele a la militancia. Pedro Sánchez, hoy se ha presentado al debate apagado, sin energía ni fuerza para ilusionar y emocionar a los socialistas. Más instalado en el dolor de la traición y en el rencor que en aportar algo nuevo al partido. Ninguna idea, ninguna aportación, nada..., solo apoyar las pocas que ha presentado López y darlas como buenas y concentrado en cuerpo y alma en su enemiga Susana Díaz. Muchas fechas y citas textuales que llevaba escritas para dejar en evidencia a quién ya se deja ella solita. Una oportunidad de oro para hacerse con el corazón de la militancia que ha demostrado no estar al 100x100 con ella.

Y por último, la "elegida por los dioses" para liderar el partido, la nación y lo que le echen con su "capacidad de trabajo sobrehumana" según la "única autoridad del PSOE". Tan sobrada se ha presentado al debate, tan convencida está de que para el PSOE es ella o la catástrofe que se ha permitido utilizar con Patxi López el tono cuasi maternal de quién sabe que ahí no hay enemigo, que en su momento López acatará las órdenes que vengan de arriba sin rechistar. Sánchez le ha dado la ventaja de actuar como la mujer débil que se defiende de un "hooligan". Y le ha dado ocasión de restregarle casi paladeando las palabras que ella ganó las elecciones en Andalucía, una mentira, pues gobierna gracias a Ciudadanos, mientras él perdía frente al PP. Frente a Pedro Sánchez, la actitud y el tono han sido las de "perdonavidas", sobrada en su imaginada superioridad moral, ética y vital frente a un enemigo al que infravalora tanto que se ha permitido incluso decirle quién es su verdadero enemigo dentro del partido. "Pedro, tu único enemigo eres tu". Una verdad como un templo por fin en boca de Díaz.

¿El ganador del debate?, no estaba allí, cara a la militancia o al país, no ha sido ninguno de los tres candidatos. El PSOE tampoco ha ganado, todo lo contrario, ha perdido y mucho cara a la ciudadanía por las 3 propuestas de líder que puede oponer a un Partido Popular inmerso hasta las trancas en una corrupción sin precedentes en ningún estado democrático que manteniéndose en el poder, demuestra la debilidad del PSOE y ha perdido también frente a la tercera fuerza política (de momento) en el Parlamento, Podemos, que debe aprovechar para acoger a las personas de izquierdas que necesitan un proyecto con ideas para el país y fuerza para enfrentarse a la lacra de la corrupción.

El debate de las primarias del PSOE, lo han ganado Pablo Iglesias y Podemos.

 

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El debate de primarias del PSOE lo gana Podemos
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