Natacha Bouchart dice que son un peligro para la seguridad y la ciudad francesa intenta evitar que se levante un nuevo campamento de refugiados ¡Tú si que eres un peligro fachosa!

Las autoridades también han impedido que los centros de caridad de la zona pongan duchas a disposición de los migrantes adolescentes

La alcaldesa de Calais no quiere un nuevo campamento de refugiados. Tres meses después de que el campamento original fuera desmantelado, Natacha Bouchart ha prohibido dar comida a los cientos de refugiados que están regresando al puerto.

Miembro del partido de centroderecha Los Republicanos, Bouchart ha asegurado que aprobará medidas "para evitar la distribución de comidas para los refugiados". El jueves pegaron en los alrededores del campamento los documentos legales con las restricciones y las autoridades ya han impedido a varios centros de caridad locales que pongan duchas a disposición de los refugiados adolescentes.

Los voluntarios que distribuyen comidas en la zona explican que se han visto obligados a repartirlas en secreto debido a la enorme presencia policial. En los centros de caridad para refugiados dicen que piensan ignorar la prohibición, pero admiten que se están asesorando legalmente.

El decreto de la alcaldesa, con fecha del 2 de marzo, asegura que la "habitual, constante y gran cantidad de personas distribuyendo comidas a los refugiados" en la zona cercana al lugar en que se encontraba el antiguo campamento pone en riesgo la paz y la seguridad de la zona. El decreto prohíbe cualquier tipo de "reunión prolongada y reiterada" en la zona. A todos los efectos, convierte la distribución de comida en delito.

La alcaldesa de Calais prohíbe dar comida a los refugiados
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