Los altos tipos del impuesto de sucesiones en Andalucía, llevan a la ruina a algunos herederos convirtiendo la herencia en un infierno.

Arruinados por heredar

En Andalucía la tragedia que supone perder a un ser querido viene acompañada de una abultada factura fiscal para quienes tienen además la desgracia de heredar llegando esta presión fiscal en muchos casos a alcanzar cantidades imposibles de asumir por los herederos.

Aunque no es el único caso, el de Andalucía, es de los más sangrantes pues los ciudadanos andaluces pagan 100 veces más que los madrileños. A la región presidida por la socialista Susana Díaz le siguen Extremadura, Aragón y Asturias como los territorios en los que es mas caro recibir una herencia.

Esta presión fiscal hace que en muchas ocasiones, los herederos se vean obligados a endeudarse o malvender parte del patrimonio heredado para cumplir con unos impuestos desorbitados. Incluso se dan situaciones en las que los beneficiarios de una herencia no tienen medios para hacer frente a estos impuestos y tienen que renunciar totalmente a la herencia perdiendo el patrimonio que con tanto esfuerzo haya podido conseguir el fallecido y que ya ha pagado todos los impuestos correspondientes por el.

Antonio Medina, un almeriense que lleva años protestando por este impuesto cuenta su caso:

En 2005 su hermana enfermó de cáncer y tras cinco años de penuria y sufrimiento falleció en casa de su hermano, "era como mi segunda madre" cuenta. Al estar soltera, le dejó a su hermano todo su patrimonio que se componía de dos pisos, uno en Almería y otro a pocos kilómetros en la localidad de Aguadulce. Estos dos pisos estaban valorados en 263.000 euros y al ser pariente colateral, la Junta de Andalucía le reclama 63.000 euros para poder disponer de su herencia. Según cuenta, solo cobra 1.300 euros al mes y con 64 años ninguna entidad le concede un préstamo (no puede utilizar las viviendas a heredar como aval) ni quiere dejar esta trampa a sus hijos.

La única opción que le queda es deshacerse de una de las viviendas pero hay otro obstáculo, la subida catastral en Almería ha elevado los precios de las viviendas de cara a cuantificar el importe de la herencia situándolos muy por encima del valor de mercado. "En el año 2010, una tasación valoró el piso en 75.000 euros pero con el "catastrazo" ha subido hasta 180.000", lo ha puesto a la venta y el máximo que le ofrecen por el son 80.000 euros. "Es una vergüenza y un robo. En Andalucía gobierna el Partido Socialista que va de obrero y comete esta injusticia con la clase obrera" comenta indignado.

Otro caso parecido es el de una gaditana de 51 años que no quiere dar su nombre por miedo a represalias de la Junta, "me da miedo hasta aparecer por las oficinas de la Junta" asegura. En 2012 fallecieron sus dos tías solteras dejando todo su patrimonio a los tres hijos de su sobrina. Después de toda una vida trabajando sin disfrutar un céntimo en viajes o caprichos y ahorrando cada euro dejaron a los tres hijos de 23, 20 y 15 años de esta gaditana dos fincas, tres pisos, un local y algo de efectivo. La sorpresa vino cuando apareció la Junta reclamándoles 2 millones de euros. "Mi marido está en paro y yo solo tengo unos ingresos por unos pisos que me dejó mi padre. No podemos pagar eso", cuenta la afectada.

Además en el testamento está dispuesto que no se puedan vender los bienes hasta que el pequeño de los hijos cumpla la mayoría de edad y no pueden vender nada para hacer frente al pago que reclama la Junta. Lo peor es que su hija mayor comenzó a trabajar y le embargaron la nómina y han dejado las cuentas de los tres hermanos a cero. Esta familia lleva pagados 12.000 euros sin saber en concepto de que.

Otro caso sangrante en el de I.G., una gaditana de 40 años que acaba de liquidar el Impuesto de Sucesiones por la herencia de su marido que falleció hace dos años. Desde entonces, su vida es un suplicio entre papeles, abogados, notarios y la angustia de ver como la Administración le quita lo que tanto trabajo le costó conseguir junto con su marido. El era funcionario y ella ama de casa, consiguieron comprar una casa y ahorrar un modesto capital para su jubiación a costa de mucho trabajo y sacrificios, pero la desgracia llegó con el fallecimiento de su esposo. Al no tener testamento hecho, los bienes constitutivos de la herencia se repartieron a partes iguales entre ella y su hijo de 13 años ya que estaban casados en régimen de gananciales.

Ella no tuvo que hacer frente al impuesto pues como conyuge lo tiene bonificado, pero no es el caso de su hijo pues al superar su herencia por muy poco el límite máximo de exención establecido por la Junta ha tenido que pagar 120.000 euros por la mitad de la casa de sus padres y la mitad de los ahorros de su trabajo y esfuerzo.

Además la Junta bloqueó la herencia de su hijo hasta que se liquidase el impuesto con lo que ha tenido que gastar sus ahorros y pedir préstamos a amigos y familiares para poder hacer frente al impuesto y no perderlo todo.

"Es muy injusto. Tras una vida de trabajo y ahorro para contar con algo para la jubilación va la Junta y nos lo quita. Hemos vivido un calvario. Muere mi marido y encima esto...", lamenta. "Es un robo a mano armada. Es robar a los muertos. Toda la vida trabajando y esforzándote y de repente, vienen estos chorizos y te lo quitan" afirma desolada.

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