Una negligencia médica acaba con la vida de esta joven de 25 años que deja a cuatro hijos huérfanos.

Muere de cáncer después de que le negaran las pruebas.

Sadie Blackston de 25 años, ha dejado huérfanos a sus cuatro hijos Morgan con 7 años, Kenzie con 5, Ellisia de 4 y Harvey con 2 años por una negligencia médica sin explicación posible.

Según cuenta Mirror, Sadie fué hasta en cuatro ocasiones a su médico de cabecera aquejada de fuertes dolores y de sangrado en la zona del útero. Pero según el médico, Sadie era "demasiado joven" para hacerle una citología a pesar del largo historial de antecedentes de cáncer de cuello de útero en su familia y la envió a casa en las cuatro ocasiones con unos simples analgésicos.

Al pasar el tiempo, Sadie sufrió un día un desmayo por el que tuvo que ser ingresada en el hospital en el que tras hacerle unas pruebas se le diagnosticó cáncer de cuello de útero terminal pues ya se le había extendido por todo el cuerpo y a pesar de ser sometida a un fuerte tratamiento combinado de radioterapia y quimioterapia, era muy tarde para ella y no se pudo hacer nada para evitar su muerte.

La familia está desolada y aún no se explican como con los antecendentes y los síntomas que presentaba Sadie, se le negó la prueba pues una simple citología habría bastado para detectar el problema a tiempo y se podría haber tratado.

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